viernes, 25 de septiembre de 2020

Las últimas proyecciones del INE certifican el agravamiento del derrumbe demográfico español

 Nota previa:

Las proyecciones de población muestran la evolución que seguiría la población de España en el caso de mantenerse las tendencias demográficas actuales. No constituyen una predicción, en el sentido de que no tienen como objetivo determinar cuál es la evolución más probable.

Según el INE en su Informe "España Proyecciones de Población 2020-2070"  España ganaría casi un millón de habitantes en los 15 próximos años y más de tres millones hasta 2070 si se mantuvieran las tendencias demográficas actuales. 

 Según las proyecciones publicadas, en los 15 próximos años España ganaría 954.497 habitantes (un 2,0%), hasta superar los 48 millones de personas en 2035. En 2070 la población alcanzaría los 50,6 millones, con un incremento de 3,2 millones de personas.

La transición de una pirámide envejecida a otra todavía más envejecida: menos jóvenes y más mayores


En los últimos años de la proyección se daría un cierto rejuvenecimiento poblacional conforme se vayan extinguiendo las generaciones de nacidos en los años 70 del siglo XX, de mayor fecundidad. Así, los grupos más numerosos a 1 de enero de 2070 serían los nacidos entre 2005 y 2014, cuyas edades estarían entre los 55 y 64 años. La población entre 20 y 64 años, que actualmente supone el 60,8% del total, pasaría a representar el 51,9% del total en 2050. En 2070 se recuperaría en parte, hasta el 54,4%. 

Durante los próximos 50 años la proyección asume un saldo vegetativo permanentemente negativo: la baja natalidad, la razón de todos los males 


De mantenerse la tendencia demográfica actual, el grupo de edad más numeroso a 1 de enero de 2020, que son los nacidos en los años 1970-1979 (es decir, las personas entre 40 y 49 años), lo seguiría siendo en 2050 (con edades entre 70 y 79 años).

La población de 65 y más años supondría el 26,5% del total en el año 2035 Comunidad de Madrid y Cataluña registrarían los mayores crecimientos de población, mientras que Castilla y León y Galicia presentarían los mayores descensos. El porcentaje de población de 65 años y más, que actualmente se sitúa en el 19,6% del total de la población, alcanzaría un máximo del 31,4% en torno a 2050. A partir de entonces empezaría a descender. 

El número de nacimientos seguiría reduciéndose hasta 2027, continuando con la tendencia iniciada en 2009. No obstante, a partir de 2028 los nacimientos podrían comenzar a aumentar debido a la llegada a las edades de mayor fecundidad de generaciones cada vez más numerosas. En concreto, las nacidas a partir de la segunda mitad de los años 90. Pese a ello, los nacimientos siempre estarían por debajo de las defunciones. 

El progresivo e ininterrumpido aumento de las defunciones, siempre superior al número de nacimientos, daría lugar a un saldo vegetativo negativo durante todo el periodo proyectado. Este saldo vegetativo negativo sería superado por el saldo migratorio positivo, lo que provocaría un aumento de población durante todos los años del periodo proyectado. 



Cae la población nacida en España y el ligero crecimiento es asumido por la inmigración



El aumento de población se debería por tanto, exclusivamente, a la migración internacional.
Esto produciría que la población nacida en España siempre disminuiría y pasaría de significar el 85,2% del total actualmente, a representar el 66,8% dentro de 50 años.

Según datos provisionales, España alcanzó un nivel de 748.759 inmigraciones en 2019, mientras que 297.368 personas abandonaron nuestro país para residir en el extranjero. El saldo migratorio, de más de 450.000 personas, consolidaría así la tendencia positiva iniciada en 2016.

No obstante, por efecto de la COVID-19 y con la información disponible al momento de cerrar estas proyecciones, se estima que el saldo migratorio disminuya sensiblemente en 2020, hasta las 110.000 personas. Se proyecta un saldo migratorio similar en 2021 y levemente creciente a partir de ese año, obteniéndose así una ganancia neta de población debida a migraciones de casi 2,7 millones de personas hasta 2034. La tendencia a largo plazo sería de un crecimiento del saldo migratorio constante, lo que produciría un aumento neto de la población de 12,2 millones de personas hasta 2069.



La "España vacía" cada vez más vacía


De mantenerse las tendencias demográficas actuales, se observaría una evolución dispar por comunidades autónomas en los 15 próximos años. Así, se darían aumentos de población en ocho y descensos en las otras nueve. Los mayores incrementos relativos se registrarían en Las islas Baleares (14,9%), Comunidad de Madrid (9,1%) y Canarias (8,4%). Por el contrario, los descensos más acusados se darían en Principado de Asturias (–10,0%), Castilla y León (–10,0%) y Extremadura (–8,3%). 

En cuanto a la migración interior, Las islas Baleares, Comunidad de Madrid y Comunidad Foral de Navarra serían los territorios que, en términos relativos a su tamaño, atraerían más población procedente del resto de España. Por el contrario, las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, Extremadura, Castilla y León y Castilla-La Mancha presentarían los saldos migratorios interautonómicos más negativos.

De mantenerse las tendencias actuales, el saldo migratorio con el extranjero entre 2020 y 2034, en términos relativos a su tamaño, sería positivo en todas las comunidades autónomas, especialmente en Canarias y las islas Baleares.

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Esta nota es una breve sinopsis del texto de la última proyección demográfica publicada el 22/09/2020 por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

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