El despoblamiento, junto con la caída de la natalidad a partir del último tercio del siglo pasado, han conformado un modelo demográfico aquejado de grandes desequilibrios espaciales y estructurales que ponen en grave riesgo la identidad y viabilidad a medio y largo plazo de la población española como tal. Pero, no sólo el alcance de este modelo demográfico fracturado afecta a lo puramente demográfico, sino que condiciona el modelo económico y social que han de enfrentar las generaciones futuras.
El modelo demográfico que se ha conformado se mueve a través de una dialéctica dual: lo poblado (lo urbano) frente a lo despoblado (lo rural); la España interior despoblada, frente a la periferia poblada; lo concentrado, frente a lo disperso; los muchos y pequeños municipios, frente a los pocos y grandes; la juventud de antaño, frente al envejecimiento de hogaño y así podría seguir en un largo etcétera. Es una más de las muchas dualidades geográficas, paisajísticas, sociales y económicas, que aquejan a nuestro país, como quizá también a otros muchos.
Mejor que la lectura de mis comentarios, aconsejo que cada lector extraiga de la visión individual y directa de estos mapas sus propias conclusiones , donde a través de una lectura sosegada de los mismos, le surgirán numerosas preguntas, al tiempo que otras tantas múltiples y sugerentes respuestas.
Un siglo de cambio demográfico: así se despobló la mayor parte de la España interior
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| Figura 1. VARIACIONES DE LAS DENSIDADES DE POBLACIÓN 1900 - 2015 "Atlas Nacional de España" I.G.N. |
En estos 120 años 10 provincias han perdido habitantes (Teruel, Soria, Zamora, Lugo, Cuenca, Ávila, Orense, Huesca, Palencia y Segovia), 26 han crecido, aunque en menor proporción que la media nacional, y otras 13 en mayor proporción que el conjunto español (Cádiz, Málaga, Sevilla, Las Islas Baleares, Valencia, Alicante, Álava, Vizcaya, Guipúzcoa, Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas, Barcelona, y Madrid que es la provincia española de mayor incremento en cifras absolutas y porcentuales).
Este es, a brocha gorda, el mapa de la despoblación interior en favor del poblamiento de las costas y las zonas industrializadas, destacando el fuerte incremento de Madrid a muchísima distancia de lo que sucede en el resto de las provincias, pues tan solo Santa Cruz de Tenerife y Barcelona llegan a multiplicar por 4 su población y por 5 Las Palmas, pero es la provincia de Madrid la que ve multiplicada por 7 su población.
Como se observa en la Figura_1 ha habido dos grandes tipos de migraciones: una, hacia las cabeceras provinciales, aunque de menor intensidad que la que se dirigió a los principales centros fabriles (caso de La minería y siderurgia asturiana, los altos hornos vascos y valenciano, la industria textil catalana, etc) y las múltiples agriculturas intensivas mediterráneas.
Fuera de escala, están las grandes urbes de Madrid y Barcelona, centro administrativo, funcional y capitalidad de la Nación la primera, y tradicionalmente fabril y manufacturera la segunda.
La emigración a los principales centros de actividad económica, consolidó la actual estructura de reparto de la riqueza nacional
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| Fig 2. VAB POR RAMA DE ACTIVIDAD "Atlas Nacional de España" I.G.N. |
Treinta años más tarde, a finales del 50 y las décadas 60 y en parte 70, orientaron sus pasos hacia los centros industriales y manufactureros nacionales: Vascongadas, Asturias, Barcelona, Levante y Madrid, más los que encontraron acogida y contribuyeron al desarrollo de los países europeos (Alemania, Francia, Suiza, Inglaterra, etc).
Las rentas de la emigración y la la apuesta en favor de una industrialización nacional que posibilitó el Plan de Estabilización de 1959 en el que se cierra el ciclo autárquico y la economía española se abre al exterior, hicieron el "milagro español" y la consolidación de una clase media que, en definitiva, posibilitó la reconciliación y la transición y el cambio político.
Estos cambios demográficos han inducido profundos cambios territoriales, no sólo en la distribución de la población y, en el modelo de asentamientos, sino también en las actividades productivas y en la configuración de las redes de transporte. A su vez, las nuevas infraestructuras y las nuevas tendencias productivas han propiciado un cambio en el modelo de asentamientos.
Como se ve, la población ha seguido las huellas de la economía allí donde había oportunidades de trabajo y de mejora familiar y personal y esta mano de obra ha contribuido a consolidar los centros de actividad económica actuales que se recoge en la Figura_2.
De un modelo rural extenso a otro urbano concentrado
Se culminaba así la transición de un modelo poblacional de cuño agrario polinuclear extensivo hacia un modelo de asentamientos concentrados en núcleos de tamaño y funcionalidad urbana.
El actual reparto de la población peninsular que muestra el mapa de la figura nº 1 adjunta, pone de manifiesto que aún hoy todavía se pueden observar las huellas de los antiguos poblamientos que se produjeron a lo largo de la historia. Las concentraciones de población más significativas se pueden resumir en la siguientes:
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| Figura 3. POBLACIÓN TOTAL (2015) "Atlas Nacional de España" I.G.N. (Para ampliar, pulsar sobre las imágenes) |
a) El arco mediterráneo y suratlántico, con tres aglomeraciones significativas en torno a centros de funcionalidad de tamaño medio/grande que va desde la frontera francesa hasta la portuguesa, siguiendo toda la costa, con hinterlands menos poblados entre ellas:
a.1) Barcelona y su conurbación y área metropolitana,
a.2) Valencia, Alicante, Murcia-Cartagena,
a.3) Costa andaluza de Granada, Málaga y Cádiz, .
b) Los valles del Ebro y el Guadalquivir: el primero de ellos hasta Zaragoza y el segundo con los dos centros de actividad importantes de Sevilla y Córdoba.
c) La antigua Ruta de la Plata, con arranque en el triángulo Cádiz-. Umbría-Sevilla-Badajoz-Mérida Cáceres-Salamanca-Zamora-León-Área central de Asturias.
d) De Cáceres se bifurca hacia el norte y este cantábrico una de las principales rutas de la Mesta: Cáceres-Valladolid-Palencia-Burgos-La Rioja-Vascongadas.
e) En Galicia destaca la aglomeración del arco atlántico: Ferrol-La Coruña-Santiago-Pontevedra-Vigo.
f) El arco cantábrico en que destaca el área central asturiana entre hinterlands poco poblados-costa santanderina y vascongada hasta la frontera francesa, en prácticamente un contínuo desde la costa santanderina hasta la frontera.
g) Finalmente, Madrid con su área metropolitana, que junto con la de Barcelona, son las dos aglomeraciones poblacionales más importantes de España.
Dualidad de los municipios españoles: muchos y pequeños, vs pocos y grandes
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| Figura 4. Nº y TAMAÑO MEDIO DE LOS MUNICIPIOS (2015) "Atlas Nacional de España" I.G.N. |
Número vs tamaño
El primero, comprende la España septentrional desde Madrid hacia el norte (Castilla y León, Navarra, provincias de Guadalajara y Cuenca, Aragón, Extremadura, Valencia, y Cataluña) con un importante nº de municipios, frente a la casi totalidad de Andalucía, Murcia, Galicia, Asturias y Vascongadas) que se caracteriza por un poblamiento con menor número de municipios.
La segunda tipología se refiere al tamaño. El mayor tamaño medio de los municipios corresponde a las provincias andaluzas de Cádiz y Córdoba, así como la de C. Real, Murcia y Albacete. En el siguiente escalón de tamaño le siguen Huelva, Sevilla y Jaén, junto con la extremeña de Badajoz. En este mismo rango se sitúan las provincias de Asturias y Lugo.
En un tercer rango de menor tamaño medio están las provincias andaluzas de Málaga, Granada y Almería; Cáceres, Toledo, Cuenca de Castilla La Mancha, Teruel, Huesca, León y las provincias gallegas excepto Lugo. Este último grupo rodea prácticamente a las provincias de Madrid, Guadalajara, Zaragoza, Castilla y León, Santander y Navarra. Con el menor tamaño medio municipal, cierran la tabla Vizcaya, Guipúzcoa y La Rioja.
Una primera conclusión que ya hemos destacado en otros trabajos que puede extraerse de esta estructura dual de los municipios españoles, es que para llevar a cabo cualquier actuación de calado en los ámbitos rurales a fin de la recuperación de éstos, es necesario introducir criterios de eficacia y eficiencia en el nº y tamaño de municipios. La primera medida, imprescindible, consiste en una reducción del nº actual a un tercio, a la vez que ampliando el tamaño medio de los mismos, mediante una política de agregación, con criterios de homogeneización y funcionalidad territorial y económica.
Mapa de los municipios mayores de 10.000 hab
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Figura 5.
MUNICIPIOS DE MÁS
DE 10.000 hab (2015)
Atlas Nacional de España". I.G.N.
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Lo rural y lo urbano son dos mundos distintos. Dos modos de vida distintos, en los que los ciudadanos realizan actividades bastante diferentes y en que el hábitat y la forma de vivir son distintas, pero las causas de esta dicotomía hay que buscarlas en el las diferentes actividades económicas, que unos y otros desarrollan. Por decirlo de una forma caricaturesca, lo rural hunde sus raíces en el neolítico, mientras que la urbe occidental lo hace en las polis griegas y sobre todo en el medievo.
Rural era buena parte de España en los siglos anteriores y el mundo rural no estaba despoblado como lo está hoy, a pesar de que en términos absolutos la población de antaño fuese inferior a la de hogaño. Estaba más repartida.
Si aceptaramos como convencionalismo que la frontera entre lo rural y lo urbano demográficamente se sitúa a ambos lados de los 10.000 hab (inferior a 10.000 para el mundo rural y mayor para el urbano) la Figura_5 nos muestra el mapa del mundo urbano y los espacios en blanco sería "territorio rural". Pero la cosa no es así de fácil porque el siguiente mapa nos ampliará otra forma de ver lo rural. Como la figura pone de manifiesto, existen más de una y de dos provincias que solamente tienen un municipio mayor de 10.000 hab. y muchas más, sólo dos o tres.
La España rural: una periferia diseminada vs una interior concentrada
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| Figura 6. % POBLACIÓN EN DISEMINADO POR MUNICIPIO "Atlas Nacional de España". I. G.N. |
La Figura_6 representa el % de población en diseminado, respecto de la población total de cada municipio.
Como se observa, la inmensa mayoría del territorio tiene un porcentaje de población municipal que no llega al 5% del total municipal, estando, por tanto, altamente concentrada en núcleos de población.
De nuevo, las regiones con mayor grado de dispersión de su población se corresponde con la España de la periferia. Empezando, de oeste a este y de norte a sur, Galicia y la Asturias más occidental presentan altos porcentajes de población en diseminado, al igual que la parte más interior de Cantabria y las provincias Vascongadas de Bilbao y Guipúzcoa. Otro tanto ocurre con la Cataluña pirenaica. En el caso de Galicia se trata de las parroquias (pequeñas agrupaciones de pocas casas), al igual que Asturias, o los caseríos en Vascongadas, o las masías en Cataluña.
En el arco mediterráneo, el diseminado se concentra en zonas de huertas, como es el caso del norte de la región valenciana, las huertas murcianas, las explotaciones almerienses y buena parte de las costas de Granada, Málaga y Cádiz.
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| Figura 7. POBLACIÓN EN ASENTAMIENTOS RURALES (2015) "Atlas Nacional de España". I.G.N. |
Pues una conclusión definitiva es que en el hábitat rural también se localizan núcleos con poblaciones en torno de los 10.000 hab , e incluso más.
Los más potentes, a pesar de tener un alto porcentaje de diseminado se localizan en Galicia, Asturias, Vascongadas, Andalucía, Murcia y, en menor medida, en Valencia y Cataluña.
La factura social de la emigración de antaño: envejecimiento y despoblación de hogaño
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| Figura 8. ÍNDICE DE DEPENDENCIA SENIL (2015) "Atlas Nacional de España" I.G.N. |
"La estructura de la población española ha experimentado profundos cambios a lo largo del siglo XX.
Actualmente la totalidad de las provincias españolas cuentan con menos del 20% de menores de 15 años, con la excepción de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, y de ellas 21 se mueven en valores por debajo del 14%, siendo Lugo, Ourense y Zamora las que tiene porcentajes más bajos.
Hasta 1960 iban incrementándose paulatinamente los porcentajes de ancianos (7,42% en 1960); el valor medio nacional asciende hasta el 10,44% en 1981 y se dispara en las dos últimas décadas del siglo XX, debido, por una parte, a la reducción drástica de la natalidad de los años ochenta y noventa y, por otra, al incremento de la esperanza de vida de la población en este último período, que pasó de 73,3 años en 1975 a los casi 80 de 2003, algo similar a lo que experimentaron bastantes países de Europa.
El peso de la población anciana se sitúa por encima del 10% en todo el territorio, si bien hay catorce provincias, que fueron las que más sufrieron los éxodos demográficos desde principios del siglo XX, con más del 22% de su población con 65 años o más años: A Coruña, Lugo, Ourense, Asturias, León, Zamora, Salamanca, Palencia, Ávila, Burgos, Soria, Cuenca, Huesca, y Teruel.
En el año 2015 la media nacional de dependencia senil era superior al 0,41, destacando la zona noroccidental, Extremadura, Sistema Ibérico y valle del Ebro. Los valores altos coinciden con provincias fuertemente envejecidas y espacios rurales tradicionalmente afectados por la emigración como Orense, Lugo, Zamora, León, Salamanca y Soria; también los espacios industriales y urbanos más maduros como Vizcaya, Asturias, y Gipuzkoa registran unos indicadores más altos.
Por el contrario, Madrid y su entorno metropolitano, la costa mediterránea -especialmente la murciana y andaluza-, las provincias insulares y Ceuta y Melilla ofrecen resultados más esperanzadores con valores algo más bajos. Responden a los espacios metropolitanos o de crecimiento turístico no vinculado a la fijación de personas mayores y al crecimiento demográfico relacionado a la agricultura de invernaderos con una fuerte concentración de población joven." (Texto del "Atlas Nacional de España")
A modo de única conclusión
El panorama que dibujan las notas anteriores es sencillamente aterrador para las futuras generaciones de españoles y de España como nación. A mi humilde modo de ver sólo existe una conclusión, que es previa a las muchas medidas que posteriormente será necesario llevar a cabo: política, política y política.
Hasta que no haya un gobierno y unos gobernantes que estén decididos a enfrentar el grave problema demográfico español que tiene alcance sobre prácticamente todos los aspectos de vidas y haciendas, no será posible empezar a encauzar las soluciones a los problemas de las tasas de reposición poblacional ya por los suelos y de los acusados desequilibrios territoriales.
Tan importante como lo anterior, es la desinformación de la sociedad en general y de las cohortes más jóvenes de este grave problema que va a condicionar nuestro futuro generacional. Solo en foros especializados y de forma ocasional se trata este tema. Todos: gobiernos, grupos de interés, partidos políticos y grandes medios de comunicación, etc, obvian sino ocultan el problema.
A diferencia de otros países vecinos, en el nuestro no existen políticas ni medidas natalistas, favorecedoras de la concepción, de la cohesión familiar y de un desarrollo equilibrado espacial y sectorialmente. Desde las administraciones y los centros fácticos de poder se fomenta y subvenciona todo lo contrario, fiando únicamente las renovaciones generacionales futuras a políticas inmigracionistas ilegales, que no sólo no resuelven el problema sino que lo agravan.
La única solución está en cambiar 180º la derrota actual, cosa que no parece lo más probable.
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ADDENDA: Para una mejor interpretación de los mapas se adjuntan las leyendas
de las Figuras a tamaño legible.









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